¿Hay un vacío en su vida?

El Señor será refugio… para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Señor, no desamparaste a los que te buscaron.

Salmo 9:9-10

Dios es el que me ciñe de fuerza.

2 Samuel 22:33

¿Hay un vacío en su vida?
«Tenga como prioridad buscar a Dios. Deje que Su Espíritu penetre en su ser. Lo necesita para enfrentarse a las dificultades y pruebas de la vida. Antes de que la barca de su vida llegue a su último puerto, se encontrará con tempestades largas e inciertas, vientos rugientes e impetuosos, mares agitados que paralizan el corazón. Si usted no tiene una fe profunda y paciente en Dios, no tendrá fuerzas para afrontar las decepciones y contrariedades, que son inevitables.

Sin Dios todos nuestros esfuerzos se reducen a ceniza, y nuestras auroras a profundas noches. Pero con él podemos dejar los valles agitados para alcanzar las cumbres de la paz interior y descubrir las estrellas radiantes de la esperanza en las profundidades de las noches más deprimentes de la vida. San Agustín tenía razón cuando dijo: «Tú nos hiciste para ti, y nuestro corazón no tendrá descanso hasta que repose en ti». ¿En dónde encontramos a ese Dios? ¿En dónde, sino en Jesucristo? Es un acto de fe en él lo que nos conducirá a un verdadero conocimiento de Dios».

Martin Luther King, pastor afroamericano, premio Nobel de la paz, asesinado en 1968

A lo largo de todos los tiempos, muchos creyentes aprendieron que Dios les bastaba en los momentos más sombríos de su vida. Al igual que personajes bíblicos como Job, David o el apóstol Pablo, experimentaron que nada podía separarlos del amor del Dios en quien habían depositado su confianza (Romanos 8:38-39).

Ezequiel 7 – Hechos 17:16-34 – Salmo 32:5-7 – Proverbios 11:13-14
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